¿Tienes procesos… pero no están funcionando como deberían?
Es más común de lo que parece:
Tienes procesos definidos, quizás hasta documentados, has invertido tiempo y energía en “ordenar” tu negocio.
Pero aún así, las cosas no fluyen, hay errores, retrabajo, clientes confundidos o tareas que se quedan sin hacer.
¿Qué está pasando?
5 de los errores más comunes que hacen que tus procesos no funcionen (y cómo solucionarlos) son:
1. El proceso está pensado en teoría, pero no en la práctica
Muchos procesos se diseñan desde el “debería ser así” y no desde cómo realmente trabaja el equipo o el cliente.
2. No hay claridad en los roles y responsabilidades
¿Quién hace qué y cuándo? Si eso no está claro, el proceso se rompe.
3. Están documentados, pero nadie los usa
Tener el proceso en un documento olvidado en una carpeta no sirve.
4. No se revisan ni mejoran nunca
Un proceso no es algo que haces una vez y olvidas. El mercado cambia, el equipo cambia, tú cambias.
5. Hay resistencia al cambio
Aunque el nuevo proceso sea mejor, si las personas no lo adoptan, no sirve.
Tener procesos no es suficiente.
Hay que diseñarlos bien, probarlos, ajustarlos y —sobre todo— vivirlos en el día a día del negocio.