¿Te has parado a pensar cuanto cuesta tu tiempo?
Es muy frecuente ver en pequeños negocios (y en los grandes también) personas que te suelen decir: prefiero hacerlo yo que es más rápido, lo hago yo y así me ahorro esto o aquello. Pero luego, a la vez, también ves como te dicen que están hasta arriba, que no pueden con todo, que no tienen más manos, que no llegan a todo, o todo a la vez.
Este comportamiento, tiene un denominador común, y es que estas personas no se han parado a pensar en el valor de su tiempo.
Por un lado, está el valor económico. Traducir el tiempo a coste empresa, te da una perspectiva muy esclarecedora de cuánto está costando realmente que una persona se ocupe de todo, o que haga tareas manuales, para ahorrarse dinero en digitalización, programas o personal.
Por otro lado, está el coste de dejar de crecer y aportar verdadero valor. Si dedicas tiempo a cosas que no te acercan a tus objetivos, estás teniendo un coste altísimo, porque no puedes dedicar tiempo a pensar, a crecer profesionalmente y hacer crecer tu negocio.
Por último, calidad de vida y salud mental. El exceso de horas de trabajo, el estrés de intentar llegar a todo, la ansiedad por sentir que no llegas, que los números no dan, los objetivos no llegan, llevarse trabajo a casa... Todo eso afecta a tu calidad de vida y a tu bienestar y, quizás la raíz del problema sea que no estás utilizando bien uno de tus recursos más importantes, el tiempo.
¿Cuanto tiempo te hubieses ahorrado en conseguir tus objetivos, si hubieses sabido que tu tiempo tiene un mayor coste que si, por ejemplo, hubieses invertido en automatizar un proceso?
No hay que olvidar nunca: tiempo = dinero. Es el recurso más valioso que tenemos, y debemos aprovecharlo bien.